
La pregunta sobre cuántos evangelios hay suele surgir cuando se estudian los textos cristianos primitivos y la historia de la formación del Nuevo Testamento. En la vida académica y litúrgica, la respuesta varía según cómo se cuenten las piezas: evangelios canónicos, apócrifos, y otros escritos que circulaban en el mundo cristiano de los primeros siglos. En este artículo exploramos cuantos evangelios hay, explicamos la diferencia entre evangelios canónicos y no canónicos, y presentamos un panorama claro de las razones históricas y teológicas que llevaron a la selección de los cuatro evangelios que hoy componen la base de la tradición cristiana occidental.
¿Qué significa la pregunta cuántos evangelios hay?
Antes de entrar en la enumeración, es útil definir qué entendemos por evangelios. En su sentido más amplio, un evangelio es un escrito que presenta la vida, enseñanzas, muerte y resurrección de Jesucristo, o que proclama la «buena noticia» (del griego euangelion). Sin embargo, en la tradición cristiana, el término se utiliza con dos acepciones principales: los evangelios canónicos del Nuevo Testamento y los evangelios apócrifos o no canónicos, que circulaban en distintas comunidades pero no fueron aceptados como parte del canon bíblico por la Iglesia. Por eso surge la pregunta cuantos evangelios hay en el sentido práctico de la Biblia que se usa en la liturgia, la enseñanza y la investigación histórica.
Los evangelios canónicos: qué son y cuándo se escribieron
Cuando se pregunta cuantos evangelios hay que realmente forman la base doctrinal y litúrgica de la mayor parte del cristianismo, la respuesta es sencilla: cuatro. Estos evangelios canónicos son:
El Evangelio según Mateo
Mateo es uno de los evangelios sinópticos y se considera que se escribió en el siglo I, probablemente entre los 70 y 85 d. C. Se dirige especialmente a una audiencia judía, y destaca la genealogía de Jesús, su cumplimiento de las Escrituras y el desarrollo de la comunidad cristiana en Israel y entre los gentiles. Este texto aporta una visión estructurada de la fe cristiana que complementa la narración de Marcos y Lucas, y ofrece por momentos menos énfasis en milagros y más énfasis en la enseñanza ética y la interpretación de la Ley.
El Evangelio según Marcos
Marcos es el evangelio más antiguo de los cuatro canónicos y es conocido por su estilo directo y narrativo dinámico. Se suele fechar entre los años 60 y 70 d. C. Marcos enfatiza la acción, la pasión de Cristo y el sufrimiento del Salvador, presentando a Jesús como el Hijo de Dios que enfrenta la oposición de las autoridades y las autoridades del poder. Este evangelio sirve como piedra angular para comprender el encuadre teológico de los otros tres evangelios sinópticos (Mateo y Lucas) y para el desarrollo del cristianismo primitivo.
El Evangelio según Lucas
Lucas, también autor de Hechos de los Apóstoles, probablemente escribió su evangelio entre los años 70 y 90 d. C. Es notable por su atención a los detalles históricos, su interés por los pobres y marginados, y por presentar una narración amplia que incluye a personajes como Zacarías, Elizabeth, María y otros protagonistas menos destacados en otros relatos. Luc fue escrito para una audiencia gentil, y sus paralelos con Mateo y Marcos permiten observar distintas perspectivas sobre la vida de Jesús y su mensaje.
El Evangelio según Juan
Juan es el cuarto evangelio canónico y suele fechase entre los últimos años del siglo I, hacia finales de los 90 o principios del siglo II d. C. Es distinto en estilo y teología a los sinópticos: enfatiza la divinidad de Cristo, utiliza una prosa más teológica y reflexiva, y contiene discursos largos sobre la identidad de Jesús. Aunque comparte algunos temas y episodios con los otros evangelios, su enfoque teológico diferencia significativamente su visión de la persona y la misión de Jesús.
En conjunto, estos cuatro textos constituyen el núcleo de la tradición cristiana y suelen responder a la pregunta cuantos evangelios hay desde la perspectiva de la canonicidad. No obstante, existen muchos otros textos atribuidos a la tradición cristiana que llegaron a circular con diversas comunidades, lo que nos lleva a explorar los evangelios no canónicos y su papel en la historia religiosa.
¿Cuántos evangelios hay en total? evangelios canónicos vs. apócrifos
La pregunta cuantos evangelios hay no admite una única cifra si se incluye todo el material conocido de la época. Si nos limitamos a los evangelios canónicos, la respuesta es clara: cuatro evangelios hay. Pero si ampliamos la mirada a los evangelios apócrifos o no canónicos, el panorama cambia ampliamente. En el periodo de los primeros cristianos se escribieron numerosos textos que presentaban a Jesús, a sus discípulos y a la comunidad cristiana de maneras diversas. Estos textos no fueron aceptados en el canon por diferentes razones, entre ellas su autoridad, su coherencia doctrinal con la Iglesia, y su relación con tradiciones ya establecidas.
Ejemplos conocidos de evangelios apócrifos
- Evangelio de Tomás
- Evangelio de María
- Evangelio de Judas
- Evangelio de Felipe
- Evangelio de Pedro
- Infancia de Jesús según Tomás (no confundir con el Evangelio de Tomás)
- Protoevangelio de James
- Evangelios de Bartolomé y otros textos gnósticos
La suma de estos textos apócrifos demuestra que, si se cuenta cada escrito que circulaba en las comunidades cristianas, cuantos evangelios hay podría ascender a decenas. Sin embargo, la mayoría de las autoridades eclesiásticas de la antigüedad optaron por consolidar un canon limitado que reflejaba una aceptación amplia y estable de ciertas enseñanzas y tradiciones, mientras que otros escritos quedaron fuera del marco oficial.
¿Qué criterios se utilizaron para definir los evangelios canónicos?
La decisión de incluir o no un texto en el canon fue compleja y evolutiva. Entre los criterios más influyentes se encontraban:
- Autoridad apostólica: ¿fue escrito por un apóstol o por un colaborador cercano a los apóstoles?
- Conformidad con la enseñanza apostólica: ¿coincide con la fe y la tradición ya establecidas en las comunidades cristianas?
- Uso litúrgico: ¿se utilizaba de manera generalizada en las iglesias para la enseñanza y la liturgia?
- Coherencia doctrinal: ¿presenta una visión homogénea sobre la persona de Cristo y la salvación?
Gracias a estos criterios, los tres primeros evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) se consolidaron como un bloque, y posteriormente el Evangelio de Juan, con su enfoque teológico particular, fue aceptado en la mayoría de tradiciones. En suma, cuando se pregunta cuantos evangelios hay en sentido canónico, la respuesta es 4, pero si se amplía el marco a los textos antiguos que circularon por las comunidades cristianas, el alcance se amplía notablemente.
Evangelios apócrifos: ¿qué dicen y qué papel juegan?
Los evangelios no canónicos, o apócrifos, no forman parte del canon oficial, pero han sido objeto de estudio por su valor histórico, teológico y cultural. Estos textos aportan una visión diferente sobre Jesús, sus discípulos y las comunidades que lo siguieron. En muchos casos, tratan de presentar revelaciones o interpretaciones que no se encuentran en los evangelios canónicos, o ofrecen hagiografías de personajes secundarios, milagros alternativos y relatos de infancia poco conocidos en los relatos canónicos.
Evangelio de Tomás
El Evangelio de Tomás es uno de los textos gnósticos más influyentes entre los llamados evangelios apócrifos. Es una colección de dichos atribuidos a Jesús, algunos de los cuales son pronunciados como enseñanzas para la vida espiritual. Su enfoque es distinto del relato narrativo de los cuatro evangelios canónicos y ha sido objeto de debates teológicos y literarios durante siglos.
Evangelio de María y Evangelio de Judas
El Evangelio de María presenta a María Magdalena como figura de liderazgo dentro de la comunidad y ofrece una visión de la disputa de la autoridad entre los discípulos. Por su parte, el Evangelio de Judas propone una lectura alternativa de la traición de Judas y su papel en el plan de Jesús. Estos textos tienen un peso significativo para entender la diversidad de corrientes cristianas en los primeros siglos y muestran que cuántos evangelios hay depende de la clasificación que se adopte.
Otros textos y su valor histórico
Además de Tomás, María y Judas, existen otros evangelios o relatos que se conservan fragmentariamente y que han sido estudiados por historiadores y teólogos. Aunque no forman parte del canon, su estudio ayuda a entender la pluralidad de miradas sobre la persona de Jesús y la organización de las primeras comunidades cristianas. En este sentido, la pregunta cuantos evangelios hay se amplía a un archivo más amplio de textos, cuyo valor se mide por su contribución a la comprensión histórica del cristianismo temprano.
Cómo se estudian y comparan los evangelios
El estudio de cuantos evangelios hay no se reduce a contar textos; implica analizar la relación entre ellos. Los especialistas hablan de la «relación sinóptica» para describir los paralelismos y diferencias entre Mateo, Marcos y Lucas. Este enfoque ayuda a comprender cómo los evangelios abordan la vida de Jesús, qué fuentes compartidas pudieron existir y cómo cada narración responde a contextos específicos de la comunidad que los recibió.
Entre las herramientas de estudio destacan:
- Sinopsis paralelas para comparar pasajes semejantes en los evangelios sinopticos
- Crítica textual para identificar variaciones de traducción y de manuscritos
- Crítica literaria para entender el propósito teológico y narrativo de cada evangelio
- Estudios sobre canonicidad y uso litúrgico en distintas tradiciones cristianas
En este marco, surge la distinción entre el sentido histórico y el sentido devocional de cada evangelio. Así se puede responder con mayor claridad a la pregunta cuantos evangelios hay de una forma que sirva tanto a estudiosos como a lectores curiosos.
¿Qué dice la tradición sobre la transmisión de estos textos?
La transmisión de los evangelios es un tema central para entender cuántos evangelios hay y por qué. Los manuscritos y las tradiciones orales se mezclaron de modos diferentes en distintas regiones y épocas. Los copistas trabajaron para preservar las historias de Jesús y su mensaje, a veces con ajustes lingüísticos o teológicos para adaptar las enseñanzas a comunidades específicas. Este proceso de transmisión explica, entre otras cosas, por qué existen variaciones menores entre copias antiguas de los mismos evangelios y por qué algunas tradiciones veneran distintos libros con diferentes énfasis doctrinales.
Influencia de cuántos evangelios hay en la liturgia y la teología
La cantidad de evangelios que se aceptan influye en la liturgia, la predicación y la enseñanza. En la mayoría de las iglesias cristianas, la lectura de los cuatro evangelios canónicos durante el año litúrgico es una constante que ayuda a la comunidad a formarse una visión integral de la vida de Jesús. En tradiciones que estudian los textos apócrifos, la curiosidad académica y una espiritualidad más amplia complementan la comprensión, pero sin cambiar la base doctrinal establecida por los evangelios canónicos.
Cuantos evangelios hay: resumen práctico
Para responder de forma práctica a la pregunta cuantos evangelios hay en el sentido comúnmente aceptado, se puede decir:
- En el conjunto canónico del Nuevo Testamento, cuatro evangelios hay: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
- En el universo de escritos cristianos tempranos, existen numerosos evangelios apócrifos o no canónicos, por lo que, según esa clasificación, cuantos evangelios hay podría ser mucho mayor.
- La distinción clave no es solo una cuestión de conteo, sino de autoridad, tradición y enseñanza doctrinal. Por ello, los términos canónico y apócrifo ayudan a entender las diferencias entre los textos.
Conclusión: ¿cuantos evangelios hay en la práctica hoy?
La pregunta cuantos evangelios hay se resuelve de forma práctica si se distingue entre las dos grandes categorías: evangelios canónicos y evangelios apócrifos. En la tradición cristiana mainstream, existen cuatro evangelios canónicos que forman la base de la doctrina y la liturgia. A la vez, los evangelios apócrifos ofrecen valiosas perspectivas históricas y teológicas que enriquecen la comprensión de la diversidad cristiana en las primeras comunidades. Por eso, la respuesta más completa a cuantos evangelios hay debe combinar la claridad del canon con el reconocimiento del acervo literario antiguo, que evidencia la riqueza, la diversidad y la compleja historia de la fe cristiana.
Guía rápida para repasar el tema
- Cuantos Evangelios Hay en el canon: 4 — Mateo, Marcos, Lucas y Juan
- Qué significa evangelio: «buena noticia» de la vida de Jesús
- Qué son los evangelios apócrifos: textos no canónicos que circulaban en el mundo cristiano antiguo
- Cómo se determina la canonicidad: autoridad apostólica, uso litúrgico, coherencia doctrinal
- Importancia de los estudios históricos: lectura crítica y contextualización
Si te preguntas cuantos evangelios hay en la experiencia cristiana contemporánea, la respuesta práctica es la siguiente: cuatro evangelios canónicos que guían la fe y la práctica, y un abanico amplio de textos antiguos que, aunque no forman parte del canon, ofrecen ventanas valiosas para entender la diversidad de interpretaciones y tradiciones que existían en los primeros siglos. Este panorama ayuda a apreciar la riqueza de la literatura cristiana y el porqué de una lista canónica que, a lo largo de los siglos, ha sostenido la fe de millones de personas alrededor del mundo.